Tecnología drenaje subterráneo Tokio
Bajo las afueras de Tokio se oculta una de las obras de ingeniería más impresionantes del planeta: el G-Cans, el sistema de drenaje subterráneo más grande del mundo.
Conocido oficialmente como Metropolitan Area Outer Underground Discharge Channel, este colosal complejo protege a millones de habitantes del área metropolitana frente a tifones, lluvias torrenciales y el aumento del riesgo por cambio climático.
Consta de pozos verticales gigantes de hasta 65 metros de profundidad que captan el agua de ríos y zonas inundables.
Desde allí, el agua fluye por túneles subterráneos de varios kilómetros hasta llegar al corazón del sistema: un enorme tanque principal de 177 m de largo, 78 m de ancho y más de 25 m de alto, sostenido por 59 pilares colosales de hormigón que recuerdan a un templo griego o una catedral futurista enterrada.
Cuando está seco, este espacio parece sacado de una película de ciencia ficción; cuando se activa, puede desplazar hasta 200 toneladas de agua por segundo hacia el río Edo, evitando catastróficas inundaciones en una de las zonas más densamente pobladas del mundo.